Técnicas para mejorar el rendimiento sexual masculino

14 noviembre 2008

Cuando los sabios Taoístas se cuestionaban acerca de los aspectos debilitantes del atontamiento post-eyaculatorio, ellos estaban buscando mejorar su salud preservando su energía, o sea, su esperma. La respuesta fue practicar sexo sin eyaculación, y la clave pasaba por el control.

El músculo pubococcígeo situado cerca de la próstata es el mismo que se usa para empezar o terminar de orinar. En la medida en que este músculo toma fuerzas el hombre tiene más control sobre su momento de éxtasis.

El primer ejercicio para iniciarse en esta práctica es detener la orina en medio del proceso. Esto puede producir una pequeña punzada o un hormigueo al principio, pero luego de un tiempo esta tarea (aunque suene desagradable), se vuelve fácil de realizar. También se recomienda colgar una toalla sobre el pene erecto y hacer ejercicios subiendo y bajándola.

El próximo paso consiste en entrenar la circulación de la energía por todo el cuerpo para canalizarla en su destino obvio, la intensa energía genital. Se debe aprender a canalizar la energía con respiraciones profundas, abdominales, soportando la necesidad de eyacular y dispersando la estimulación por el cuerpo.

El sexo comienza en la mente. La mejor elección es conseguir una compañera con quien pueda tener un alto grado de confianza y pasión, de lo contrario nada de esto es útil.

Con solo ejercitar estas dos técnicas (hay muchas más) sentirá una marcada mejora en su vigor y por lo tanto en su auto-estima.


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