PRINCIPIO DE VIBRACIÓN…….”Nada está inmóvil, todo se mueve, todo vibra”. QUE TENGAN UN BENDECIDO FIN DE SEMANA…

Hemos aprendido anteriormente que “Dios crea todo a partir de su Mente”. Nosotros, creados a Su Imagen y Semejanza, hacemos lo mismo. Por lo tanto, llegamos a la conclusión de que vivimos en un Universo
mental: “Aquello que llegamos a Creer es lo que se manifiesta en nuestra
vida”.
La mente humana está dividida básicamente en dos partes: la Consciente y la Inconsciente. La última es la depositaria de
todas nuestras programaciones y recuerdos; mientras que en la primera radica
todo nuestro Poder de Decisión.
La Mente Consciente es la que se encuentra conectada con el Espíritu. Solamente
al ser consciente de lo que vives lo puedes cambiar. La Mente Subconsciente es
la equivalente al Alma; es el gran archivo de las experiencias de esta vida y
de las anteriores. Finalmente, tenemos nuestro Cuerpo Físico, que es el
vehículo principal para vivir las experiencias en este plano.
Aprendimos que existe una correspondencia entre lo que vivimos por fuera y lo
que llevamos adentro; que la realidad no es más que un espejo de nuestro
interior. Esto significa que si vivimos un caos, sin amor, con problemas
económicos, o enfermos, es porque existe una idea o programación que nos lleva
a elegir eso.
A partir de esta unidad, vamos a dar un paso adelante y estudiaremos una de las
maneras de producir cambios profundos en nuestra realidad.
Textualmente, el Principio de Vibración dice lo siguiente: “Nada
está inmóvil, todo se mueve, todo vibra”.

Esto significa que en el Universo donde vivimos no existe nada que sea
totalmente firme o estable. Todo se encuentra en un continuo movimiento, una
continua vibración y transformación. Cada parte del Universo tiende a
transformarse en algo mejor, evoluciona hacia un nuevo nivel de existencia.
En nuestro orden personal, la vida nos empuja siempre a vivir de una manera
mejor. Las crisis aparecen cuando permanecemos rígidos o inflexibles en una
posición. Cuanto más cerrados estemos en una posición o idea, más fuerte será
el esfuerzo que hará el Universo para movernos de allí. Por eso es que la gente
sufre fuertes crisis y luego cambia. Algunas personas necesitan pasar por
enfermedades, accidentes o pérdidas para darse cuenta del valor que tienen
ciertas personas o su propia vida. Hay otras personas que caen en la inercia y
no toman decisiones; cuando eso ocurre, el Universo mismo toma las decisiones
por ellos. De acuerdo con el Principio de Vibración “debemos aprender a
prepararnos para los cambios en la vida”. Según este principio, si tiendes
a aferrarte a una vivienda, una pareja, un trabajo, una amistad, o a cualquier
objeto que te dé seguridad, lo más probable es que tarde o temprano sufras.
¿Por qué? Porque en el Universo no existe nada que se encuentre inmóvil.
Esto no significa que tendrás que quedarte sin vivienda, familia, trabajo o
pareja; sino que lo que hoy estás viviendo no se repetirá en el futuro. No hay
manera posible de repetir el pasado. Existen parejas que, después de haberse
separado, deciden volver a estar juntos con la intención de ser como antes.
Esto es un camino seguro a la frustración. Es posible que la reconciliación los
lleve a vivir una mejor relación que la del pasado, pero nunca igual.
Este principio hermético nos enseña que cada objeto que vemos está compuesto de
millones de átomos. Estos átomos se encuentran formados por partículas que
giran a grandes velocidades alrededor de un núcleo.
Podemos decir que existen dos formas extremas de vibración: una baja, que
corresponde a la materia y otra alta, que pertenece al terreno del Espíritu.
Cuando la vibración es muy baja, decimos que la materia está en reposo,
permanece inerte para nuestros sentidos y parece sólida. Sin embargo, la
materia está compuesta de millones de átomos que se encuentran en pleno
movimiento y transformación. Por otra parte, cuando la vibración es muy alta,
llegamos al extremo del Espíritu y decimos también que la materia está en
reposo. Aquí la materia vibra en una frecuencia tan alta que nos da la
sensación de que tampoco tiene movimiento.
Para entender mejor este concepto, imagínate las paletas de un ventilador.
Cuando el ventilador está sin funcionar puedes percibir claramente sus partes,
que están en reposo. Cuando pones en marcha el aparato, y especialmente a altas
velocidades, las paletas giran tan rápidamente que parecen desaparecer e,
incluso, puedes ver a través de ellas. Aquí también decimos que la materia está
en reposo porque pareciera no existir. Este es el nivel del Espíritu. El
eslabón entre la materia y el Espíritu es el éter.
Los órganos de nuestro cuerpo físico están formados por células, que, en última
instancia, están compuestas de átomos. Por lo tanto, aquello que percibimos
como un cuerpo sólido no es tan sólido. Nuestro cuerpo físico está formado por
un 99,999% de espacio vacío, y solamente 0,001% de materia; este último
porcentaje, según la Física Cuántica, es también espacio vacío. La Física
Cuántica es la que estudia el comportamiento del átomo. Ella nos enseña que
nuestro cuerpo físico se encuentra continuamente intercambiando átomos con el
medio. Al inhalar aire tomamos los átomos con el medio. Al inhalar tomamos los
átomos del entorno; al exhalar devolvemos átomos de nuestro propio cuerpo
físico.
Literalmente, cuando ingresamos en un lugar, empezamos a absorber parte de ese
lugar. Por eso es que algunos lugares nos llenan de energía positiva o todo lo
contrario. Los lugares de la naturaleza como… playas, montañas, bosques,
lagos y demás, están cargados de vibraciones positivas.
Cuando permanecemos en ellos, nuestro cuerpo físico se renueva con átomos de
alta calidad. Por tal motivo, uno se regenera y se sana al estar en ese tipo de
lugares. Por el contrario, cuando uno ha permanecido cierto tiempo en un lugar
de vibraciones bajas o negativas, se siente contaminado. La recuperación no es
inmediata y podemos permanecer hasta varios días sintiéndonos mal por las
energías que hemos ingerido.
Cada tres años, el cuerpo humano renueva completamente todos sus átomos,
después de este tiempo, poseemos un modelo absolutamente nuevo de cuerpo
físico. La pregunta inevitable es ¿qué hace que el cuerpo cambie o se
deteriore?. Hay una sola respuesta… la Mente.
Lo que lleva a los átomos a agruparse y a producir cambios en tu cuerpo es la
idea que gobierna tu propia mente. Si piensas que a los cincuenta años comienza
la vejez de tu vida, tu cuerpo envejecerá. Por el contrario, si crees que a esa
edad estás en tu mejor momento, entonces tu cuerpo responderá dándote vitalidad
y entusiasmo. Cada uno de nosotros tiene su propio reloj biológico y éste
determina cuándo comenzamos a envejecer.
De la misma manera, cada partícula de tu cuerpo físico está
“escuchando” tu diálogo interno y responderá fielmente al mismo. Si
tienes pensamientos felices, tu cuerpo reaccionará con energías positivas. Por
el contrario, si te deprimes y sólo ves la vida de una manera muy negativa, lo
más probable es que te enfermes. Las personas que tienen enfermedades crónicas
son aquellas que tienen pensamientos “crónicos”, cuando renuncian a los
patrones de conducta antiguos y sus ideas más negativas… comienza su
curación.
A pesar de que nuestro cuerpo se regenera constantemente, la razón de su
deterioro es que creemos que eso necesariamente nos debe ocurrir. Existe una
historia, un pasado, que sustenta esa creencia. Al creer en ese pasado,
continuamos repitiendo la historia… No estamos solos con nuestros
pensamientos; vivimos en una sociedad donde crecemos, aprendemos y nos
desenvolvemos a diario. De ella tomamos una serie de ideas a veces muy positivas
y otras, no tanto. Si pudieras levantarte mañana olvidándote completamente de
tu pasado, tu cuerpo no envejecería. Si decidieras, por ejemplo, vivir
doscientos años, todo tu cuerpo respondería a esta idea pero, primero, tendrías
que convencerte a ti mismo de esa posibilidad. Tu cuerpo “escucha” tu
diálogo interno y si tienes dudas, manifestará esas dudas. Recuerda que no son
los pensamientos lo que se manifiestan sino las creencias. Si crees en la
enfermedad, las células de tu sistema inmunológico bajarán sus armas y
permitirán que contraigan alguna enfermedad. Por el contrario si crees que tu
cuerpo físico es saludable y resistente, tu sistema inmunológico tomará esta
idea como una orden y jamás te enfermarás.
Uno de los descubrimientos más interesantes de la Física Cuántica es que el
resultado de cualquier experimento dependerá en gran medida del grado de
expectativa de quien lo realiza. Antes se creía que si dos personas realizaban
la misma prueba, con los mismos ingredientes y medidas, llegarían a obtener el
mismo resultado. Ahora se sabe que los átomos se agrupan según su
compatibilidad y responden a las expectativas del observador. Esta es la razón
por la cual una persona puede tener la habilidad de cocinar una comida muy
sabrosa y nadie puede imitarla, aún cuando los demás sigan todas sus
indicaciones y utilicen los mismos ingredientes, el resultado nunca será el
mismo. El resultado depende siempre de la expectativa del observador y de su
interés personal en el experimento. De esto se deduce fácilmente que la comida
más sabrosa será aquella que contenga como ingrediente principal mucho amor.

3. PRINCIPIO DE VIBRACIÓN (2da. Parte)
LAS VIBRACIONES MÁS POSITIVAS

El cerebro humano está compuesto por millones de células llamadas
“neuronas”. Cuando una persona toma una decisión, las neuronas llevan
el mensaje o la orden al resto del cuerpo físico para producir la acción. Por
ejemplo, un individuo siente calor y decide aflojarse el cuello de la camisa y
la corbata. Las neuronas transmiten la orden elegida a los músculos de las
manos para realizar los movimientos necesarios. En apariencia, no existe ningún
misterio en esto, sin embargo, lo hay. Los científicos se han preguntado ¿dónde
está aquel que sintió calor y eligió aflojarse la camisa y la corbata?….
A través de muchos experimentos, se ha descubierto el “mapa del
cerebro”, según el cual se conocen las actividades que desarrollan las
distintas partes del cerebro y su relación con el cuerpo físico. Sin embargo,
los investigadores no han encontrado jamás dónde está la parte que elige
realizar un determinado movimiento. La conclusión a la que se ha llegado es
asombrosa. La mente no está en el cuerpo. La Mente ocupa el cerebro físico pero
no está en él. La Mente es más grande que todo el cuerpo físico y se encuentra
en cada parte del mismo, no solamente en el cerebro. Cuando decimos “Me
vino esta idea a la mente”, estamos reafirmando la verdad científica de
que las ideas provienen de otro lado.
Por el momento, debes entender que cada pensamiento que eliges pensar proviene
de un espacio infinito, en el que existen también posibilidades infinitas, y tu
ser hace una elección determinada en cada momento. Pero tu verdadero ser no es
ninguno de tus pensamientos sino aquel que hace la elección.
Todo el Universo está compuesto básicamente de la misma sustancia y nosotros, a
través de nuestra intención, podemos manejarla para manifestar la realidad que
deseamos. De acuerdo con el Principio de Vibración, debemos ir creando la
vibración necesaria para atraer la sustancia necesaria.
El Principio de Vibración nos enseña que “las energías iguales se
atraen”. Por eso vemos que los deportistas van a entrenar a un mismo
lugar, al igual que los religiosos se reúnen en una iglesia, los intelectuales
en una biblioteca, o los metafísicos en algún lugar de estudio. De esta manera,
cada uno se rodea de gente y lugares que están vibrando en la misma frecuencia.
En el Universo existen tres niveles elementales de vibración: baja, media y
alta. Son tres escalones con características propias. De acuerdo con nuestro
nivel vibratorio personal, estamos ubicados en algunos de estos tres escalones
y, como consecuencia, atraemos las cosas de dicho nivel Es imposible atraer
situaciones u objetos que tienen una vibración alta si uno se encuentra en el escalón
más bajo.
La depresión, la angustia, el miedo, las enfermedades y todas las emociones más
negativas nos llevan a vibrar en el nivel más bajo de esta escala. Mientras una
persona se mantenga “vibrando bajo”, sólo atraerá a su vida a
personas o situaciones que aumentarán su malestar. Este es el nivel de la
“mala suerte”. Mucha gente dice: “No termino de salir de un
problema que ya tengo otro”. La respuesta a esto es muy simple: mientras
la persona se mantenga vibrando en ese nivel, continuará atrayendo las cosas de
dicho nivel. Hasta que esa persona no cambie su vibración personal, no se
manifestarán ni la salud, ni la alegría, ni el amor, ni la suerte en general.
En el nivel vibración media aparecen las soluciones y la vida fluye. Los
obstáculos y problemas de este nivel son más fáciles de resolver y la persona
que se encuentra en esa vibración siempre muestra una actitud optimista hacia
la vida.
Finalmente, el nivel de vibración más alta corresponde a de la iluminación, la
paz y el amor perfecto. Aquí no existen problemas, miedos o enfermedades.
Cuando uno vibra en este nivel, lo que uno piensa se manifiesta inmediatamente.
El reconocimiento del poder personal es total y absoluto y, por lo general, se
lo utiliza para servir a la humanidad.
La vibración más baja corresponde al terreno de nuestro ego, es el nivel del
miedo y por eso se generan toda clase de problemas. La vibración media es el
terreno de la esperanza, de esta manera, comienza a producirse la
“suerte”. Finalmente, la vibración más alta corresponde al terreno
del Espíritu, es el nivel de la Fe Absoluta, en el cual se producen los
milagros.
En mi opinión, la mayoría de nosotros nos encontramos vibrando en el nivel
medio. A veces decaemos por los problemas que se nos presentan y después de
realizar cierto esfuerzo nos recuperamos. Otras veces, vivimos momentos de
iluminación y gran conexión con nuestro Creador, entonces, vibramos con una
energía alta y nos sentimos poderosos, llenos de fe y entusiasmo.
Cuando una persona comienza su camino de crecimiento personal, lo primero que
surge son sus resistencias internas. El primer día decide, por ejemplo,
comenzar una dieta, repetir afirmaciones u organizar su vida, sin embargo, al
día siguiente es probable que no haga ni la mitad de las cosas que se propuso.
Estas resistencias están generadas por el ego, el esgo es la parte que se
siente separada del Espíritu y que, a su vez, genera el drama personal.
Es muy difícil mantenerse en un mismo nivel todo el tiempo. Es probable que te
sientas muy bien en un momento, pero luego te encuentres con tu ex pareja, o te
pelees con tu jefe, tu hijo o un amigo, o te enfermes, y encuentres tu
vibración personal cambie súbitamente. Cada persona debe aprender a cuidar
sobremanera su vibración personal.
Por lo general, aquellas personas que nos traen problemas son
“maestros” que ponen a prueba nuestra posición, de esta manera
sabemos si esa posición es sólida o no. Si alguna persona tiene la facultad de
“ponerte de mal humor”, es porque aún tienes una parte débil en tu
ser que necesita ser sanada. No puedes cambiar a los demás pero sí puedes
cambiarte a ti mismo.
Otra verdad metafísica explica que “las Leyes Superiores se imponen sobre
las Inferiores”. Esto significa que en cuanto mejores tu vibración
personal, mejorarás la vibración de todos aquellos que te rodean. Esta es la
forma más efectiva de cambiar a los demás”. Con sólo mejorar uno mismo,
mejoran las relaciones con los otros. Este principio nunca funciona al revés,
ninguna persona de vibración baja puedes disminuir tu vibración, salvo que te
encuentres débil, de ser así, no estabas vibrando alto.
La preocupación complica la solución de un problema porque baja el nivel vibratorio.
En nuestra cultura ésta “bien visto” que una madre se preocupe por su
hijo o viceversa. Sin embargo, desde el punto de vista metafísico, la
preocupación puede ser muy dañina porque aumente la fe en lo negativo y agrava
el problema. La mejor manera de ayudar a una persona es “ocuparse” de
ella para que mantenga la fe bien alta y piense en la solución feliz del
problema. Un hijo que se angustia por la enfermedad de su madre está
demostrando tener más fe en la enfermedad que en la recuperación de su salud;
por lo tanto, su preocupación está ayudando a que su madre se enferme aún más.
En ese caso, el hijo deberá primero curar sus propios miedos para luego
intentar ayudar a su madre. Esto no significa ser indiferente al problema, sino
todo lo contrario; la diferencia esencial reside en que debe mantener toda la
atención posible en la feliz solución. La fe del hijo en la curación de su
madre será la mejor ayuda que ella pueda recibir.
Cada vez que quieras ayudar a alguien, deberás primero elevar al máximo tu
energía personal y después entrar en contacto con la persona necesitada. En
síntesis, para ayudar a otros tienes que estar muy bien contigo mismo; de lo
contrario, el problema ajeno te puede llegar a absorber. Un metafísico debe ser
sanamente egoísta y pensar en sí mismo primero; debe aprender a mantenerse
siempre en una posición fuerte para ayudar a los demás a salir del pozo.
Debes recordar que es el ego de cada no el que genera los dramas personales.
Por eso, es importante que te mantengas en una posición positiva para
recordarle al otro su verdadera naturaleza espiritual, que la vida es felicidad
y que debe restituir su nivel de alegría. No escuches al ego de la persona que
sufre; escucha a su Espíritu y te darás cuenta que Dios siempre está presente.
Cuando una persona siente un gran miedo, está utilizando todas las técnicas
metafísicas en forma negativa. La persona pronuncia las palabras que describen
su miedo; visualiza con claridad lo que podría pasarle y, finalmente,, siente
en todo su cuerpo las reacciones que el miedo produce. Si se insiste un poco en
este proceso, la manifestación de aquello que se teme se producirá con mucha
facilidad. Si la persona tiene miedo a enfermarse, es probable que hable con la
gente acerca de la enfermedad; también, se vea a sí misma padeciéndola y se
imagine todo el dolor que su cuerpo sentiría si estuviera verdaderamente
enferma.
En síntesis, el miedo es la fe en lo negativo. Para elevar el nivel vibratorio
se debe utilizar esta misma fórmula pero eligiendo pensamientos más positivos.
El primer paso es cancelar el miedo repitiendo “cancelado” en voz
alta, por lo menos tres veces. Luego se debe repetir alguna afirmación
positiva, como, por ejemplo: “Yo Soy muy sano. Mi cuerpo físico está
siempre saludable y fuerte”. Luego la persona debe verse a sí misma
saludable y feliz. Finalmente, debe sentir su cuerpo funcionando correctamente.
Para finalizar, quiero mencionarte que NO existen enfermedades incurables; sólo
existen personas incurables.

CÓMO GENERAR ENERGÍAS POSITIVAS
Las energías iguales se atraen. Esto significa que cuando tu vibración personal
es muy baja… se te presentan muchos problemas. Lo primero que debes hacer es
mejorarla, para entonces atraer a tu vida situaciones y personas que te den más
felicidad.

CUIDAR LA PALABRA
Para generar una mejor vibración personal, en primer lugar deberás ser muy
cuidadoso con lo que pronuncias. Evita usar las “malas palabras”;
ellas tienen una vibración muy baja y afectan tanto al ambiente como a las
personas. Puedes utilizar las malas palabras una vez como descarga de tu enojo
y eso es válido; el problema se presenta cuando se convierten en vocabulario
habitual.
Otras palabras que tienen vibración muy baja son aquellas que pronuncian cuando
uno se queja o critica a alguien. La Palabra tiene poder Creador.
Cuando nos quejamos de algo sólo estamos afirmando más el problema. Por otra
parte, cuando criticamos a alguien estamos dándole más lugar a la percepción de
nuestro ego que a la de nuestro Espíritu. El ego siempre marca las diferencias
y nos aleja de estar en paz unos con otros. El Espíritu nos recuerda que
“Todos somos Hijos de Dios y que ÉL nos ama a todos por igual.
La crítica hace que veas en el otro lo que no ves en ti mismo. Si la tomas de
esta manera, puedes llegar a convertirse en una herramienta muy útil para tu
conocimiento personal. Una vez que resuelvas tus propios problemas internos,
dejarás de criticar a los demás.
Evita participar en discusiones o en reuniones donde sólo se hable vanamente.
Cuida tu energía verbal y resérvala para decretar aquello que sea importante
para ti

SELECCIONAR LAS IMÁGENES
Debes hacer un gran esfuerzo para concentrar toda tu atención en las imágenes
que sean más positivas para tu evolución. Tal como lo vimos al estudiar el
Principio del Mentalismo, las imágenes de guerra, crueldad, pobreza,
enfermedad, catástrofes o cualquier otra situación que te haga sentir miedo o
inseguridad… aumentarán más la sensación de estar separado de tu Creador y no
te conducirán de ninguna manera a tener más paz.
Esto no significa que debas vivir ausente de lo que sucede en el mundo. Puedes
informarte y conocer todas las noticias del momento sin que eso te haga
sentirte culpable; lo importante es que aprendas a “concentrar tu atención
en lo bueno”. Sólo esto te ayudará a elevar tu energía personal. Presta
atención a la reacción de tu cuerpo cuando lees una buena noticia. Seguramente
sentirás alegría, más confianza y paz. Es probable que estés pensando:
“Pero todos las noticias del mundo ahora son muy malas”. Si ésta es
tu idea, entonces cancélala inmediatamente; de lo contrario, te tocará ver
todas las peores noticias del planeta. Por el contrario, si comienzas a creer
que en el mundo también suceden cosas buenas, te enterarás de todo lo bueno.

LA SENSACIÓN FÍSICA
El placer es el camino más directo para aumentar tu energía personal. Es
aconsejable practicar todas las actividades que te brinden placer físico, como
los deportes, el baile, la gimnasia, el caminar por un parque o frente al mar y
demás. La visita a lugares naturales siempre ayuda a elevar la vibración
personal.
La risa de placer y aumenta considerablemente el nivel energético personal
además de acelerar los procesos curativos del cuerpo. Rodéate de gente que te
haga reír; mira programas cómicos, especialmente aquellos en que el humor no es
personal; encuéntrale el lado cómico a todo lo que te sucede y verás cómo la
soluciones aparecen más fácilmente. Si estás muy enojado y alguien te hace
reír, notarás que no puedes volver a enojarte como antes. La risa y el enojo no
son compatibles. Cuando más nos reímos, más rápido desaparece la ira.
A veces, es conveniente valerse del recuerdo de situaciones felices del pasado.
La mayoría de la gente se pasa todo el tiempo recordando todo lo malo que le ha
tocado vivir y lamentándose; eso sólo sirve para atraer más cosas malas al
presente porque se está generando el mismo tipo de energías.
Si quieres vivir una situación muy romántica en el presente, puedes traer a tu
memoria el recuerdo del momento más romántico y que hayas vivido en el pasado.
Revive la sensación física sin poner la atención en la otra persona; sólo
recuerda aquello que sentías dentro de ti y vuelve a experimentarlo. Cuando más
lo hagas y disfrutes, más pronto tendrás a tu lado a la persona que te dará
todo ese placer.
La razón por la que no debes poner la atención en quien estuvo a tu lado en el
pasado es que, muy probablemente, ésta no sea la misma persona en el presente.
Deja al Universo que te provea de la persona más adecuada para ti en el
presente.
Las personas que se sienten solas y se quejan de su soledad, sólo atraen más
soledad o relaciones que fracasan rápidamente. Si éste es tu caso y no puedes
recordar ningún momento romántico de tu pasado, tienes que crearlo en tu
imaginación.
Concéntrate en las imágenes, palabras y sensaciones que te ayuden a vibrar en
la frecuencia del amor y, entonces, al amor aparecerá en tu vida. Recuerda que
las energías iguales se atraen solo el Amor atrae al Amor.

3. PRINCIPIO DE VIBRACIÓN (3ra.Parte)
MEJORA LA ALIMENTACIÓN
Hay alimentos que tienen vibración muy baja, como las carnes. Entre éstas, las
rojas son las peores. El comer carne aumentará la parte primitiva de tu Ser y
estarás más propenso a enojarte con facilidad y a ser más agresivo. La
naturaleza nos enseña que los animales más agresivos son los que comen la carne
de otros animales. Además, poseen un intestino más corto que el humano y pueden
desecharla más rápidamente antes de que se descomponga. Cuando una persona come
carne no siente hambre por bastante tiempo porque el cuerpo está haciendo un
esfuerzo enorme para digerirla. Lo peor es que no se la elimina con rapidez y,
entonces, el cuerpo se llena de toxinas. La carne de cerdo es la que tiene la
vibración más baja; por lo tanto, deberías evitar completamente su ingestión.
Si estás acostumbrado a comer carne, no lo dejes por completo. Es conveniente
que reduzcas su ingestión gradualmente porque de lo contrario podrías producir
un gran desequilibrio en tu cuerpo. Es verdad que hay personas que han comido
carne toda su vida y han sido muy saludables; pero seguramente no han llegado a
desarrollar un gran conocimiento metafísico. Recuerda que tú has comenzado a
transitar un camino diferente, en el cual se requiere que seas muy consciente
de todo lo que haces.
Comemos para tomar energía de los alimentos; por lo tanto, debes concentrarte
en aquellos alimentos que te dan mayor vitalidad. Los vegetales, las frutas y
los granos son muy buenos para el cuerpo porque son de fácil digestión y te
brindan toda la energía que necesitas. Por lo general, todo lo que tiene vida
da más vida; por eso, las ensaladas frescas y las frutas son las mejores.
Si tienes problemas de sobrepeso o, por el contrario, un peso menor al
necesario, debes hacer un esfuerzo para mejorarlo. Consulta con un
nutricionista, cambia tus hábitos alimenticios, ama tu cuerpo. No te sometas a
dietas tortuosas: ése no es el camino ideal. El proceso tiene que ser amable y
gradual porque debe ir acompañado también de un cambio de ideas.

MEJORAR LA POSTURA PERSONAL
Cuando una persona está cansada, los hombros permanecen bajos y la columna se
encorva. Si ésta es tu postura habitual, tu vibración personal será siempre muy
baja.
Tienes que enderezar tu columna, mantener la frente alta, los brazos firmes y
las piernas listas para la acción. De esta manera, la energía vital recorrerá
con facilidad todo tu Ser.
Para eliminar la depresión o cualquier angustia, sólo tienes que dar palmadas
en tu pecho, al estilo Tarzán. Si gritas, mejor aún. Pruébalo ahora mismo y
notará el gran cambio de vibración.

CÓMO ALCANZAR LAS VIBRACIONES MÁS ALTAS
Además de las recomendaciones prácticas que hemos visto para elevar tu energía
personal, existen otras que te ayudarán a conectarte con tu Divinidad; de esta
manera, experimentarás la vibración más alta gracias a la cual se producen los
milagros.
EL SONIDO “OHM”
La repetición de “mantras” o palabras de poder, por lo general de
origen sánscrito, ayudan a cambiar la vibración de cualquier situación.
El mantra más simple y efectivo es el del sonido “Ohm” o sonido del
Universo. Debes respirar hondo y, al exhalar, pronunciar lentamente
“Ohm” haciendo hincapié primero en la vocal y luego en la consonante.
La vibración de este sonido te unifica con el Universo y es muy útil para
disolver cualquier emoción o situación negativa. Debes repetirlo, por lo menos,
durante quince minutos. Recuerda el autor que cuando tuvo su última crisis
emocional entraba en meditación repitiendo este mantra y así logró disolver las
emociones negativas, miedos y angustias. En ese momento lo hacía tres o cuatro
veces por día. El sonido “Ohm” le ayudó a recobrar su eje y a elevar
su energía personal a un nivel muy alto.
Cuando uno comienza a repetir “Ohm”, lo primero que viene a la mente
son todos los problemas y pensamientos que se quieren evitar. Lejos de alcanzar
más paz, uno se siente abrumado. Pero, al continuar repitiéndolo, dichos
pensamientos comienzan a diluirse poco a poco. La sensación de paz y bienestar
se hace inevitable después de unos minutos de práctica.

LA INVOCACIÓN DE LOS ÁNGELES
Entre Dios y nosotros se encuentran los Ángeles. Ellos son Seres de Luz y Amor
que tienen la función de ayudarnos en nuestra evolución.
Estas presencias divinas están dispuestas a colaborar y resolver cualquier tipo
de cuestión que nos aflija. La solución que ellos manifestarán será siempre una
forma de paz y armonía para todos. Si te encuentras envuelto en un problema de
pareja, si no te sientes feliz en tu trabajo, si tienes alguna dolencia física
o cualquier otro tipo de problemas, pide ayuda a los Ángeles. Ellos están
listos para entrar en acción y manifestar lo mejor para ti.
Ninguna entidad espiritual puede intervenir en nuestra vida sin antes habérsele
concedido el permiso para hacerlo. Esto es debido a que tenemos libre albedrío;
es decir, que podemos elegir resolver todos los problemas por cuenta propia o
bien pedir ayuda al cielo.
Para invocar la ayuda de los Ángeles, hay que hablar desde el Corazón, con
profundo sentimiento y honestidad. No es conveniente pedir una solución
determinada porque quizás ésta no sea la más feliz; sólo debe ponerse el
problema en sus manos y confiar en que la solución que se manifestará será la
más conveniente para todos. La energía de los Ángeles es muy elevada y cuando
uno entra en contacto con ellos, se siente una profunda paz y alegría, y se
hace inevitable sonreír.
Cuando tengo que ir a algún lugar a negociar o pedir algo, les pido que vayan
delante de mí y que realicen la operación por mí. Así, el tema ya estará
resuelto cuando yo llegue.
Cuando estoy en conflicto con alguna persona en particular, le pido a mi Ángel
Guardián que hable con el Ángel Guardián de esa persona, a fin de que juntos
manifiesten lo mejor para ambos.
Todo lo que hay que hacer para obtener su ayuda es pedir. El acto de pedir nos
lleva a ser humildes y a reconocer que solos no podemos resolverlo todo. Cuanto
más dominada esté la persona por su ego, menor será su disposición a pedir
ayuda. Aquellas personas que no saben pedir ayuda, tarde o temprano comienzan a
tener problemas en sus rodillas porque éstas representan nuestra humildad y
nuestra capacidad para arrodillarnos frente a otros. Cuando uno se ha vuelto
rígido a causa de su orgullo, el cuerpo comienza a sufrir.
Invoca la ayuda de los Ángeles al comenzar el día y pídeles que manejen tu
agenda y tus actividades para hacer que tu día sea feliz y productivo.

LA PRÁCTICA DEL SILENCIO
La práctica del silencio es muy poderosa y, a la vez, difícil de realizar en
estos días. Consiste en permanecer el mayor tiempo posible en total silencio;
es decir, sin hablar, sin contestar el teléfono, sin mirar televisión, sin leer
ningún libro, sin escuchar música. De esta manera, se logra el estado de
contemplación que eleva la energía a un nivel muy alto.
En nuestra cultura, está muy arraigado el concepto de que siempre deberíamos
estar haciendo algo, aprovechando nuestro tiempo valioso. La idea de
“hacer” es muy valorada y se reciben recompensas por eso. Sin
embargo, es mucha más valiosa la idea de “Ser” y ésta es la clave de
este ejercicio. Nuestro verdadero valor radica en que somos “seres humanos”
y no “hacedores humanos”. No hay nada de malo que desarrolles ciertas
tareas y seas una persona productiva, pero tienes que aprender a encontrar el
verdadero valor de tu ser, aún cuando no hagas nada que la sociedad considere
valioso.
Puedes comenzar a practicar el “silencio” durante tres o cuatro
horas. Asegúrate que nadie te interrumpa ni te moleste. Puedes hacerlo en tu
casa o en un parque. Los espacios de la naturaleza son los más poderosos.
Simplemente contempla todo lo que sucede por dentro y por fuera de ti. No es
necesario que juzgues ni que llegues a ninguna conclusión. Este no es un
ejercicio intelectual. Al principio, tu ego te recordará tu drama personal e
intentará hacer mucho “ruido” para restarte paz. Sin embargo, si
dejas pasar los pensamientos con libertad, ese drama desaparecerá como
disolviéndose en el aire.
Si tienes la costumbre de rezar, agrégales a tus momentos de oración unos
minutos de silencio al final. Cuando estás rezando, le estás
“hablando” a Dios. Cuando permaneces en silencio, estarás
“escuchando” su Respuesta. Si sólo rezas y luego te vas, lo único que
habrás hecho es un perfecto monólogo. De nada sirve que reces con todo tu
fervor pidiendo la solución a un problema si no escuchas Su Respuesta. En el
Universo todo es perfecto y necesario. Todo lo que te sucede tiene un sentido y
guarda una lección para ti. Hasta que no la aprendas, continuarás lidiando con
lo mismo; por eso, el silencio es importante. Cuando permaneces en silencio, la
Voz de Dios te habla con claridad y te explica ¿por qué te sucede todo lo que
te sucede?

LA VIBRACIÓN DEL AMOR
El Amor es la única fuerza del Universo y es el nivel vibratorio más alto que
podemos alcanzar. Gracias al amor nos movemos, nos relacionamos, nos sanamos y
nos expandimos.
Nosotros creemos que existen diferentes clases de amor; por ejemplo: el amor
que una madre siente por sus hijos, el amor entre amantes, el amor de amigos.
Sin embargo, debes saber que existe una sola clase de amor: el de Dios. El Amor
de Dios es incondicional, sin divisiones, ni clasificaciones; es permanente y
estable.
Creemos que amamos a alguien porque nos brindamos a esa persona pero, a la vez,
le exigimos que haga lo mismo hacia nosotros. El Verdadero Amor es
incondicional. Al Verdadero Amor sólo le interesa darse y expandirse; no
necesita nada a cambio.
Nosotros al no estar en un nivel de perfección, nuestro ego entabla una
“negociación” con nuestra pareja para encontrar la supuesta
felicidad. En la mayoría de las relaciones amorosas encontramos un perfecto
drama, lleno de juegos, acusaciones e intrigas. Cada vez que estés hablando de
condiciones, obligaciones, estructuras y culpas, estás lejos de vibrar con la
energía del Verdadero Amor. Si para sentirte amado exiges a tu pareja que te
llame tantas veces al día, que te diga ciertas palabras, que cumpla ciertos
horarios o formalidades, entonces estarás preparando el camino directo a tu
infelicidad. Tarde o temprano, la persona no podrá cumplir con tus exigencias o
expectativas y la desilución será inevitable. El drama, la culpa y la manipulación
hacen que la vibración personal llegue a niveles muy bajo y lo único que puede
esperarse de ello es que se presenten más problemas, dolor o desencantos.
¿Cuál es la solución para ellos? Muy simple: pedir ayuda al Universo. Cuando
sientas angustia, miedo, soledad o la tendencia de culpar a otra persona por tu
infelicidad, deberá recordar que “Todo lo que ocurre por fuera es el
reflejo de lo que pasa por dentro; por lo tanto, lo de afuera sólo te recuerda
que tienes algo que sanar por dentro”. En ese momento sólo basta con que
abras tus manos, con las palmas hacia arriba, y des permiso a Dios para
producir la curación dentro de ti.
Puedes decir lo siguiente: “Dios mío, me encuentro sintiendo esta angustia
(o miedo, enojo, dolor…); ahora renuncio a tener y aceptar esta energía
imperfecta en mi Ser. Necesito que cures la parte de mi Ser que sufre. Necesito
que sanes la parte de mí que genera esta situación. Necesito sentir tu Amor
Divino ahora mismo”.
Luego permanece unos cinco o diez minutos con las manos apoyadas sobre tus
piernas. Sentirás que las palmas se calientan enormemente y una gran paz
interior viene a ti. Terminas agradeciendo por todo lo que has recibido y
continuas tus actividades normalmente.
Yo hago este ejercicio cada vez que mi humor cambia y me siento mal. A veces
pido que se me revele y se me indique ¿por qué estoy sintiendo de esa manera?;
otras veces, sólo dejo que se realice el proceso sin buscarle una explicación
intelectual. Es importante que sepas que sólo, por tu cuenta, no puedes
sanarte; necesitas ayuda. Y si pides ayuda a Dios, ésta es totalmente
incondicional, rápida y efectiva.

EJERCICIO: “EL AMOR ES TODO LO QUE EXISTE”

Este ejercicio se hace entre dos personas. La persona #1, con sus ojos
cerrados, se concentrará durante dos o tres minutos en todos sus peores
pensamientos (miedos, preocupaciones, rencores, y demás). Por otra parte, la
persona # 2, también con sus ojos cerrados, le enviará en forma mental y
constante el siguiente pensamiento: “El Amor es todo lo que existe”.
Al final del ejercicio, se cambian las posiciones y se repite el procedimiento.
Cada uno experimentará la desaparición de sus peores pensamientos frente al
mensaje de que “el Amor es lo único que existe”; solamente el amor es
real y su vibración es la más alta del Universo. Nada es más fuerte que el
Amor.
Cuando estés con alguien que te cuente sus problemas y lo veas muy afligido,
mientras escuchas, repite mentalmente: “El Amor es todo lo que
existe”. La persona perderá interés en su propio drama y hasta quizá diga:
“¿Qué estaba diciendo?”
Frente a cualquier situación que te… asuste, cualquier problema sin resolver,
incluyendo los problemas económicos, familiares o de salud, repite muchas veces
“El Amor es todo lo que existe”, hasta que sientas que tu vibración
cambia.

EJERCICIO: EL COLOR NECESARIO

Una manera muy eficaz de balancear nuestra Aura es a través de la visualización
de colores. Cada color tiene una vibración determinada y eso nos ayuda a
restaurar la energía que está ausente en nuestro Ser.
Puedes realizar este ejercicio tanto sentado como acostado, en la posición que
te resulte más cómoda para tu cuerpo. Esto sólo te requerirá cuatro o cinco
minutos.
Comenzarás respirando profundamente tres o cuatro veces y luego pedirás a tu Yo
Superior (O Espíritu Santo) que te indique ¿cuál es el el color o los colores
que le hacen falta a tu Aura para encontrar el balance perfecto?. Con el primer
color que venga a tu mente, vas a proceder a “bañarte” y cubrir todo
tu cuerpo físico, como si lo tiñeras con este tono. Si tu mente te informa de
algún otro color, entonces repites la operación. Permaneces unos minutos
visualizando este baño de colores y, finalmente, respirando profundo, llevas
esta vibración a cada una de tus células y puedes volver a abrir los ojos.
La emoción o el pensamiento negativo desaparece instantáneamente con la
visualización de los colores. Este ejercicio es muy efectivo para todos porque
prácticamente no existe ninguna persona que no pueda visualizar una imagen
determinada, pero nunca te será difícil ver los colores del arco iris.
Este ejercicio también es muy útil para ayudar a otros. Cuando entres en
contacto personal o telefónico con alguna persona que esté afligida por algún
problema, puedes concentrarte unos instantes, preguntando a tu Yo Superior,
¿qué color necesita esa persona para equilibrar su Aura?. Recibes el primer
color que venga a tu mente, te cubres con él y luego se lo envías a la persona
a través de tu plexo solar. Imagínate que un haz de luz de color sale de tu
estómago y cubre al otro con ese color. Es probable que la persona necesite más
de un color; tu propia Conciencia te lo revelará.
Este ejercicio me ha resultado muy eficaz para ayudar a aquellas personas que
me cuentan sus problemas por teléfono. Mientras escucho, una parte mía envía
Luz y Amor al otro. Al final de la conversación, la persona se siente aliviada
y yo no siento que nadie me haya quitado mi energía.
Muchos alumnos me cuentan que hay personas que parecen drenarles toda su
energía cuando hablan por teléfono. Esta es una manera de revertir el proceso y
encontrar una solución feliz para todos.
También se puede ayudar a personas enfermas, o a nosotros mismos si estamos
sufriendo alguna dolencia. En este caso, se le pregunta al Yo Superior ¿qué
color necesita el órgano o la parte del cuerpo afectados? Repetimos el proceso
ya conocido enviando toda la luz de color directamente a esa parte del cuerpo.
Además, puedes preguntar ¿en qué lugar de tu cuerpo está acumulado el
resentimiento, el dolor o alguna culpa del pasado?. Luego envías a esa parte el
color que necesita para sanarse.
Los colores que vienen a tu mente tienen un significado. El color violeta
significa sanación, especialmente del cuerpo físico. El azul se refiere al
mejoramiento de las relaciones entre personas, al igual que el celeste. El
verde restaura la alegría, la esperanza y el optimismo. El amarillo activa y
mejora el funcionamiento mental. El anaranjado es el color de la sabiduría y
aporta más conocimiento. El rojo eleva las energías físicas y aumenta el
coraje. El rosado aumenta el placer y resuelve problemas amorosos. El marrón
ayuda a alivia la preocupación por problemas materiales. El blanco es la suma
de todos los colores; cuando percibimos el color blanco, es porque nos hace
falta de todo un poco.
Los colores más sublimes son el dorado y el plateado: ellos indican la apertura
a niveles mayores de Conciencia, sentimientos más sublimes, puros; son colores
de santidad.
Existe un Principio en el Universo por el cual “Todo lo que odiamos, nos molesta
o rechazamos, se nos pega”. Esto es debido a que venimos al planeta Tierra
con la única función de aprender a Amar. Por eso la vida nos pone frente a
situaciones y personas difíciles que nos dan la oportunidad de mostrar lo mejor
de nosotros mismos. Hasta que no aprendamos a amar… la situación o la persona
no desaparecen de nuestras vidas. A veces este proceso toma varias vidas. Por
lo tanto, maldecir, quejarse, protestar o criticar no hacen sino aumentar el
lazo que nos une a aquello que rechazamos. Sólo el amor sana, disuelve y
restaura.
Ya sabes que las energías iguales se atraen. Pregunta a tu Yo Superior ¿qué
color necesitas para vibrar en la frecuencia del Amor? Báñate en ese color por
varios minutos y prepárate para vivir momentos de felicidad junto a personas
que te brindarán su amor más puro y sublime.

http://www.formarse.com.ar/metaf%EDsica/principio3.htm

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One Response to PRINCIPIO DE VIBRACIÓN…….”Nada está inmóvil, todo se mueve, todo vibra”. QUE TENGAN UN BENDECIDO FIN DE SEMANA…

  1. Marianela Bahamondes dice:

    Realmente valioso aporte al desarrollo de la consciencia, para allá vamos muchos y quisiera permanecer en el camino hasta que mi cuerpo deje este mundo.
    Abrazos al que hizo posible esta publicación.

    Marianela

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