EL CIELO Y LA TIERRA EN TU CUERPO

Para entender mejor cómo establecerse mejor entre el cielo y la tierra,
es importante tomar en cuenta que nuestro cuerpo humano es una reproducción universal en miniatura de la matriz universal. Es un modelo a escala del sistema de estructuras y energías existentes en la galaxia y el sistema solar.

Equivalencias:
Cuerpo humano = Sistema solar.
Coronilla cabeza = Núcleo galáctico.
Corazón = Sol – eje central.
Ombligo = Ecuador terrestre – campo gravitacional.
Genitales = Núcleo planetario.
Cabeza = Polo norte – zona de emisión.
Plantas de los pies = Polo sur – zona de retransmisión.

Existen más equivalencias, pero las anteriores son con las que más se
trabajan para la armonización mental y física.

El trabajo primario de armonización consiste en alinear las energías del
cuerpo con la energía terrestre, solar, galáctica y centro creador. Es a
través del cuerpo holográfico ubicado dentro del cuerpo físico, que se
trabaja para intensificar las energías que mantienen interconectado al
cuerpo con las energías mencionadas. Las plantas de los pies absorben las energías del núcleo terrestre, la envían para su canalización vía columna vertebral, coronilla de la cabeza y de ahí al sol, núcleo galáctico y centro creador.

El centro creador es el punto donde emergieron las energías que más
tarde dieron lugar a la creación de cosmos, universos y galaxias. De donde surgió el “bing bang” o gran explosión, “el punto CERO”, el que antecede al “UNO”.

Es el punto donde todo regresará. Es el Alfa y el Omega. Su ubicación y distancia física de nosotros no es medible, pues pertenece a un estado
de Conciencia Absoluta y por tanto intangible en términos físicos. Este
centro creador mantiene una constante pulsación sincrónica con cosmos, universos y galaxias. Su interconexión con toda la creación es mediante el campo unificado, el silencio y percatación mediante la meditación y quietud de la mente. Es el campo del conocimiento puro y coherencia que engloba a toda la creación desde un estado absoluto.

Cabe aclarar que el centro creador no es Dios. El está antes y después
durante y siempre de ese centro. El centro creador es una voluntad
manifestada por El. En esencia es fuego, energía, sabiduría infinita,
creación y disolución eterna. La eternidad es un instante de conciencia
pura. Un estado relámpago de percatación y unificación con la totalidad,
con la plenitud y el éxtasis. Un relámpago de eternidad puede equivaler a millones de años de nuestro tiempo lineal y evolución de la materia como la conocemos.

¿Cómo experimentar esto? Adelgaza tu ego, quita tus máscaras, se tú, válida tus sentimientos y no tu imagen, aquieta tu mente y entra en silencio.

Artículo sacado de la web, autor desconocido por mí

Ama a todos, Namasté

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: